DEMASIADA TOLERANCIA Y POCO RESPETO

Publicado: 10 octubre, 2018 en Artículos Opinión

Cuando era más inocente solía hacer caso de lo que las personas contaban.

Ya no.

Ahora, apenas atiendo a la palabra de la gente que me rodea, y me fijo mucho más en lo que hacen.

Y, no hay que equivocarse, porque en mi opinión, es lo que hacemos lo que nos define.

Por ejemplo, conozco muchos comunistas que expresan serlo a pleno pulmón. No obstante, son comunistas que disfrutan de su vida capitalista con su automóvil, vivienda en propiedad, reloj de alta gama, sus fiestas y cenas en caros restaurantes.

Son comunistas de teoría, es decir, me río yo de su «comunismo».

En teoría, yo también puedo decir que soy Superman, y aunque nunca me veas volar, ni levantar coches, ni rescatar gente en apuros y dar una somanta palos a los maleantes de turno, yo digo que soy «el hombre de acero»; y nadie me lo puede discutir.

En verdad, soy tan Superman como esos grotescos tipos que dicen ser comunistas.

Por eso respeto a las personas que hacen lo que piensan y dicen, si bien no comparta sus ideas, porque son coherentes.

Esa gente, repito, tiene mi respeto.

No soy yo un ideólogo. Sin embargo, si eres socialista, feminista, capitalista o lo que te salga de los bemoles, si respiras lo que dices, con todas las consecuencias, incluso cuando no te conviene, entonces, tienes mi confianza.

La impagable «coherencia» feminista

No obstante, la realidad es que si soy crítico con los comunistas es que soy un capitalista sin corazón. Si soy crítico con los independentistas y defiendo la Constitución es que soy un facha de derechas. Si soy crítico con el feminismo es que soy machista. Si critico que, por enésima vez, se vuelvan a abrir las heridas de Franco y la Guerra Civil, es que soy fascista. Si critico que lleguen tantos inmigrantes ilegales es que soy racista…

Y es que tanta simpleza me apabulla.

Porque, en definitiva, a los comunistas que yo conozco les encanta la sociedad de consumo. A las feministas que escucho y piden igualdad, les gusta las sexistas leyes de violencia de género y discriminación positiva, entre otras, que les confieren privilegios sobre los demás. A los socialistas, y gente de izquierda en general, que piden que suban los impuestos por el bien común y social, pero solo a los ricos, a ellos, por supuesto, no. A los independentistas, que se hacen funcionarios para cobrar una nómina de un estado que aborrecen. A los que se les llena la boca condenando la dictadura de Franco y luego son incapaces de reprobar los estados totalitarios de Cuba y Venezuela. Y así, un largo etcétera; a toda esa turba incomprensible por falta de coherencia, les tolero demasiado.

Pero les respeto poco.

Ritxard Agirre – https://ri2chard.wordpress.com/

TÍTULOS A LA VENTA

(pincha en imagen para más información y venta)

¡NOVEDAD! «EL RUGIDO SECRETO» – VERSIÓN KINDLE

 

 

VERSIÓN KINDLE

 

TAROT. CAMINO DE LUCES Y SOMBRAS en VERSIÓN KINDLE. EDICIÓN ESPECIAL A TODO COLOR

VERSIÓN KINDLE – EDICIÓN ESPECIAL A TODO COLOR

 

Anuncios
comentarios
  1. Miguel Angel dice:

    Yo soy pobre, no tengo curro ni casa propia y con muy pocas opciones de tenerlo (y hoy en día tener un trabajo no significa estar fuera del umbral de la pobreza porque para que el sistema de consumo se mantenga hace falta gente que esté en un nivel de gasto que escapa de las posibilidades de la mayoría, el ver los bares llenos no significa que todas esas personas sean de clase media, que son las que mantienen el sistema) y defiendo los postulados tradicionales de las izquierdas revolucionarias o transformadoras de la sociedad. Pero ser comunista o revolucionario de izquierdas NO significa en absoluto tener que ser pobre o no tener acceso a ciertas comodidades del llamado estado del bienestar. Lo que define la autenticidad de una persona de izquierdas es tomar posición y defender siempre los intereses de la mayoría, esto es, las clases trabajadoras frente a los intereses de la burguesía, las clases dominantes y reinantes. Es adherirse permanente a lo justo trazando un abismo de diferencia entre lo que favorece a la burguesía y nobleza frente a lo que favorece al proletariado, para desarrollar al máximo el poder de las clases populares y “oprimir” a la burguesía para que esa no se desarrolle oprimiendo y explotando a la mayoría, por eso se llama dictadura del proletariado, la democracia más amplia posible para el pueblo para derrocar a la burguesía. Es una línea de demarcación de clase, el proselitismo, defender en todo momento las ideas que se crean justas aún a costa de equivocarse, buscando la unidad en todo lo posible entre la mayor parte de fuerzas para hacer frente al enemigo común en todo momento y asumiendo como propios los errores que puedan cometerse, pero con la crítica y autocrítica entre revolucionarios al final se llegara a las ideas más correctas y la superación del socialismo como modelo de producción capitalista para llegar a una hipotética sociedad sin clases y por tanto sin un estado opresor (estado=dictadura de una clase sobre otra). Otro día más, saludos Ritxard

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s